Medidas para prevenir robos de caja en horas pico

En las tiendas de barrio los momentos de mayor movimiento son también los de mayor riesgo. La llegada de muchos clientes al mismo tiempo puede generar caos, distracción y sin que se note se puede dar oportunidad a los hurtos, especialmente en la caja registradora. Por eso, es fundamental que los tenderos estén atentos y tomen medidas prácticas para prevenir robos sin afectar la atención al público.

La caja nunca debe estar desatendida.
Aunque suene obvio, muchos tenderos descuidan este punto por atender otras áreas de la tienda o por confianza con la clientela. En horas pico, como en la mañana, al mediodía o en la tarde, es clave que siempre haya una persona encargada exclusivamente de la caja. Si se trabaja solo, intenta una ubicación lo más cerca posible de la caja o implementa un sistema sencillo para que nadie acceda mientras se atiende.

Define funciones claras si trabajas en equipo.
En tiendas donde hay más de una persona trabajando, cada uno debe saber su rol durante las horas de alta afluencia, quién atiende la caja, quién organiza estantes o repone productos, quién recibe a los proveedores o vigila los pasillos. Esta coordinación no solo mejora el servicio, sino que permite tener control visual sobre lo que sucede.

Orden, limpieza y espacios despejados.
Un mostrador limpio, sin papeles, bolsas u objetos acumulados permite que se tenga siempre a la vista el dinero y las manos de quienes se acercan. También evita que se te extravíen billetes entre el desorden. Además, dejar pasillos despejados y bien iluminados reduce las posibilidades de que alguien oculte productos sin pagar.

Instala espejos, cámaras o señales de emergencias.
Aunque la tienda sea pequeña, un espejo bien ubicado o un letrero que indique «zona monitoreada» puede disuadir a los oportunistas. Si se cuenta con cámaras, revisa que funcionen bien y estén enfocadas en los puntos clave como la caja, la entrada y estanterías de productos costosos.

Ten siempre un corte parcial o caja auxiliar.
Durante el día, especialmente si hay alto flujo de dinero en efectivo, es recomendable hacer cortes parciales, es decir, retirar parte del efectivo de la caja y guardarlo en un lugar seguro, fuera de la vista. Así, si llegase a ocurrir un robo, se pierde menos.

Confía, pero no pierdas la atención.
Muchos robos no los hacen desconocidos, sino personas que visitan frecuentemente la tienda. No se trata de desconfiar de todos, sino de estar siempre alerta, no te distraigas con conversaciones largas ni pierdas de vista tu entorno mientras atiendes.

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