Barrio La Libertad denuncia aumento de violencia y consumo de estupefacientes en zona limítrofe con Primero de Mayo

La comunidad del barrio La Libertad alertó este martes sobre el crecimiento de actividades ilícitas en la zona que colinda con el barrio Primero de Mayo, específicamente en la calle 16 entre carreras 20 y 21, donde vecinos reportan que una vivienda abandonada se ha convertido en guarida de consumidores y puntos de venta de drogas.

Así lo explicó Heriberto Barrios, presidente de la Junta de Acción Comunal de La Libertad, quien detalló que lo que comenzó como consumo ocasional se ha transformado en un problema de organización y violencia: “ya nos están cogiendo a piedra; este fin de semana agredieron a un vecino que llamó la atención”, relató. Además, los residentes denunciaron la manipulación de sustancias peligrosas —mencionadas como «papas explosivas»— lo que eleva el riesgo para quienes viven cerca, dada la cercanía al batallón y a zonas de paso peatonal para niños y adultos mayores.

Los vecinos reclaman mayor presencia policial y acciones sostenidas de las autoridades. Barrios explicó que la respuesta institucional ha sido intermitente: “cada vez que llega un nuevo comandante hacen compromisos, vienen unos días, hacen requisas y se van; al poco tiempo el problema vuelve porque la acción no es permanente”. También señaló la reducción de operativos preventivos tras la desaparición de un CAI móvil que antes patrullaba la zona.

Como medidas comunitarias han instalado alarmas (la Junta donó 12 para la cuadra) y buscado mecanismos de autocuidado; sin embargo, el dirigente advirtió que los mismos vecinos temen denunciar por represalias: “la gente tiene miedo de que les rompan los vidrios o reciban consecuencias si llaman a la policía”, afirmó.

La Junta de Acción Comunal hace un llamado explícito a las autoridades competentes —Policía Metropolitana, SIJIN, Batallón y Secretaría de Gobierno— para concertar acciones conjuntas, mantener rondas permanentes, asegurar la protección de quienes denuncian y recuperar el predio abandonado que hoy es foco de violencia. La comunidad propone, además, estrategias de prevención comunitaria que permitan la recuperación del espacio público y la seguridad peatonal, especialmente para niños y personas de la tercera edad que transitan por ese cruce.

Desde La Libertad esperan una pronta respuesta institucional para revertir la situación antes de que la inseguridad escale a hechos más graves. La Junta se mostró dispuesta a colaborar en soluciones que combinen vigilancia, prevención y trabajo social en el territorio.