Presidenta de Brisas del Venado denuncia falta de apoyo social y estigmatización de los barrios subnormales en Neiva
Desde el barrio Brisas del Venado, la presidenta de la Junta de Acción Comunal, Nancy Liscano, alzó su voz para denunciar la ausencia de proyectos sociales y la falta de presencia institucional en este sector del oriente de Neiva. Según la líder, en más de dos años de administración municipal no se ha ejecutado ningún programa sostenido que beneficie a niños, jóvenes o adultos mayores.
“Es muy triste ver cómo intentamos generar espacios de formación y recreación para nuestros jóvenes y niños, pero no contamos con ningún apoyo. Los proyectos sociales aquí no se ejecutan, ni por parte de entes públicos ni privados”, manifestó Liscano.
La dirigente comunal lamentó además que los barrios subnormales de la ciudad sean estigmatizados como focos de inseguridad, cuando lo que realmente necesitan —según dijo— es intervención social. “Si la administración mandara profesores de fútbol o danza, si ocuparan el tiempo libre de los jóvenes, otra sería la historia. Pero la realidad es que esos espacios no llegan a los sectores más necesitados”, añadió.
Nancy Liscano recordó que, en los últimos dos años, apenas se enviaron un profesor de fútbol y uno de danza, cuyas clases fueron suspendidas al poco tiempo. “Un profesor no cambia una comunidad, pero puede ser la diferencia en la vida de un niño. Lo preocupante es que, mientras no hay oportunidades, los menores están expuestos a los vicios, la violencia o la prostitución”, enfatizó.
La líder también mencionó programas pasados, como ‘Cultivando Sueños’, implementado en la administración anterior, que permitió a varios habitantes formarse en pequeños oficios con el apoyo del SENA. “Ese tipo de programas transformaron vidas, no necesitábamos títulos universitarios, solo la oportunidad de aprender y emprender”, señaló.
Finalmente, Liscano hizo un llamado a la administración del alcalde Germán Casagua Bonilla para que escuche y actúe en los sectores populares:
“Aquí vive gente trabajadora: amas de casa, recicladores, obreros, madres cabeza de familia. No somos un foco de inseguridad, somos una comunidad que pide oportunidades. Ojalá que se nos mire con justicia y no con prejuicio”.


