Barrio La Juventud denuncia graves problemas de alcantarillado y aguas residuales desde hace más de tres décadas
Vecinos del barrio La Juventud, en la intersección de la calle 4ª con carrera 3ª, manifestaron su preocupación por el deterioro del sistema de alcantarillado y el manejo de aguas residuales y lluvias, una problemática que aseguran lleva más de 37 años sin una solución de fondo.
Según Saúl Polanía, presidente de la Junta de Acción Comunal del sector, la situación se agrava cada temporada de lluvias debido al rebosamiento de aguas residuales provenientes de sectores cercanos como la Gaitana Colonial y las torres residenciales de la zona.
“Cuando llueve fuerte, las aguas residuales bajan por la calle 3ª con 4ª y el olor es nauseabundo. Esto viene tanto de los conjuntos vecinos como de la institución educativa Santa Teresa, y nuestro barrio no cuenta con un sistema de desagüe para esa cantidad de agua”, afirmó Polanía.
El líder comunal también señaló la falta de mantenimiento de la quebrada y la necesidad urgente de una restitución completa del alcantarillado, pues las soluciones aplicadas hasta ahora han sido temporales, como el uso ocasional de vehículos váctor para destaponar las tuberías.
A pesar de gestiones ante Empresas Públicas de Neiva y del envío de oficios desde la Personería Municipal, los habitantes siguen esperando la visita técnica prometida. Polanía recordó que incluso intentó una acción judicial para exigir la solución, pero el proceso fue negado por no haberse presentado como acción popular.
“No nos oponemos al progreso ni a que sigan construyendo torres, pero es justo que nos restituyan el alcantarillado, porque somos los más afectados y vivimos en un barrio vulnerable y de bajos recursos”, recalcó.
Los residentes solicitan a la actual administración municipal y a Empresas Públicas de Neiva priorizar la intervención, advirtiendo que la problemática no solo afecta la calidad de vida, sino que también representa un riesgo sanitario para toda la comunidad.


