Prácticas para el crecimiento sostenible de los tenderos
En el corazón de los barrios colombianos las tiendas representan mucho más que un punto de abastecimiento diario, son espacios de encuentros. Sin embargo, en medio de los desafíos económicos, la competencia con grandes superficies y la transformación digital, el crecimiento sostenible de estos negocios se ha convertido en una necesidad urgente. Adoptar prácticas sostenibles no solo fortalece la economía del tendero, sino que también impacta positivamente en su comunidad y en el medio ambiente.
Una de las prácticas clave para lograr este crecimiento es la gestión eficiente de inventarios. Muchos tenderos enfrentan pérdidas económicas por productos vencidos o sobreinventario. Implementar sistemas básicos de control, como registros manuales o aplicaciones móviles asequibles, permite un seguimiento más claro de entradas y salidas, facilitando decisiones de compra más inteligentes. Además, la rotación adecuada de productos garantiza frescura y reduce desperdicios.
Otro aspecto fundamental es la diversificación de ingresos. Algunos tenderos han logrado mantener su estabilidad económica ofreciendo servicios complementarios como recargas de celular, giros, pago de facturas y venta de productos caseros. Estos servicios, además de atraer nuevos clientes, permiten al tendero responder a nuevas demandas del mercado, incluyendo el aumento en el interés por productos locales, sostenibles y artesanales.
El uso de tecnología también juega un papel importante en el camino hacia la sostenibilidad. Muchos tenderos están empezando a utilizar redes sociales o grupos de WhatsApp para comunicarse con sus clientes, informar sobre promociones y tomar pedidos. Esta digitalización permite aumentar el alcance del negocio sin necesidad de grandes inversiones. Asimismo, capacitarse en temas financieros, manejo contable y servicio al cliente a través de programas ofrecidos por cámaras de comercio o iniciativas públicas es otra herramienta fundamental para profesionalizar la gestión del negocio.
Finalmente, no puede dejarse de lado la responsabilidad social y ambiental. Algunas tiendas están adoptando prácticas como la reducción del uso de bolsas plásticas, el fomento de productos a granel o la promoción del reciclaje. Estas acciones, además de contribuir al bienestar del planeta, generan una imagen positiva frente a los clientes, fortaleciendo la fidelización. El crecimiento sostenible del tendero colombiano pasa por una mezcla de tradición y modernización que con pequeñas acciones son de gran impacto.



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