Balance tras la implementación del rotulado nutricional en Colombia: ¿Cómo ha impactado en los tenderos?

Desde el 15 de junio de 2024, todos los productos alimenticios procesados y ultraprocesados, nacionales e importados, han debido cumplir con la normativa del rotulado nutricional y frontal de advertencia, según la Resolución 810 de 2021 y su modificación en 2022. Esta medida buscaba brindar a los consumidores información clara sobre los niveles elevados de azúcares, sodio, grasas saturadas y otros ingredientes que pueden afectar la salud.

Los tenderos tuvieron que adaptarse rápidamente a esta nueva regulación. La mayoría reportó que, aunque la responsabilidad principal recaía en fabricantes e importadores, ellos debían revisar cuidadosamente el etiquetado de los productos que recibían para evitar vender mercancía sin la información requerida.

Impacto en las ventas y comportamiento de los consumidores

Aunque en un principio se temía que el rotulado frontal afectara significativamente las ventas, los resultados han sido mixtos. Algunos tenderos indicaron una ligera reducción en la compra de productos con sellos de advertencia, especialmente en clientes más conscientes de la salud o con niños pequeños en casa. Sin embargo, la mayoría destacó que el factor precio y la costumbre seguían siendo determinantes en la elección de compra.

Además, el rotulado ha impulsado a varios tenderos a diversificar su oferta, incorporando más productos naturales o con etiquetas que no presentan advertencias, respondiendo a una demanda creciente de opciones saludables en los barrios.

No obstante, en localidades donde el comercio informal es más fuerte, la aplicación de la norma ha sido más difícil, lo que genera un riesgo para la salud pública y un desafío para la regulación.

Los tenderos que mejor han logrado adaptarse fueron aquellos que se informaron a tiempo y capacitaron a su personal para explicar a los clientes qué significa cada sello, convirtiendo esta información en una oportunidad para fortalecer la confianza y fidelidad de los compradores.

Muchos coinciden en que el rotulado ha sido un paso positivo para fomentar la alimentación consciente, pero insisten en que debe ir acompañado de campañas educativas constantes para que los consumidores entiendan los mensajes y no sólo los rechacen por apariencia.

El rotulado nutricional y frontal de advertencia, vigente desde junio de 2024, ha generado cambios importantes en la dinámica comercial de los tenderos colombianos. Aunque ha supuesto desafíos logísticos y cierta reducción en la venta de algunos productos, también ha impulsado la diversificación y un mayor acercamiento entre tenderos y clientes hacia opciones más saludables. En definitiva, la norma es un avance para la salud pública y un llamado a la adaptación y profesionalización del comercio de barrio que sigue siendo un pilar fundamental en la economía local.

Publicar comentario