Evite plagas, cuide su tienda y su salud

Las tiendas de barrio por su naturaleza están en constante contacto con productos alimenticios, empaques y residuos, lo que las convierte en un lugar ideal para que cucarachas, roedores y otras plagas busquen refugio y alimento. Aunque muchas veces pasan desapercibidos, estos visitantes no deseados pueden convertirse en un grave problema si no se actúa a tiempo, afectando la higiene, la salud, la mercancía y la confianza de los clientes.

Una de las primeras recomendaciones para evitar la aparición de plagas es no dejar bolsas de comida abiertas. Harinas, cereales, azúcar, galletas y granos sueltos deben mantenerse siempre en recipientes bien cerrados, preferiblemente de plástico grueso o vidrio. Las bolsas mal cerradas o los paquetes rotos atraen a los roedores y a las cucarachas que encuentran en estos alimentos su sustento.

También es importante realizar una revisión frecuente de rincones oscuros y poco usados, como detrás de las estanterías, debajo de las neveras, en bodegas o entre cajas. Estos lugares suelen ser escogidos por las cucarachas para anidar y por los ratones para hacer madrigueras. Si se detectan excrementos, envolturas mordidas o huecos en las paredes, es señal de que ya hay presencia de plagas y se debe actuar de inmediato.

Mantener la tienda limpia no solo es cuestión de imagen, sino de prevención. Barrer todos los días, limpiar con desinfectante, evitar que queden residuos de productos en el suelo y sacar la basura puntualmente son hábitos esenciales. También es recomendable revisar las fechas de vencimiento y rotar los productos con frecuencia, para evitar que alimentos olvidados sirvan de foco para plagas.

Cuidar la tienda de las plagas es cuidar la salud del tendero, de sus clientes y de toda la comunidad. Prevenir siempre será más seguro y efectivo que intentar controlar una infestación, la limpieza y la organización constante son aliados clave en el crecimiento de las tiendas.

Publicar comentario