¿Cómo organizar tu tienda para vender más?
Una tienda organizada no solo se ve bonita, también vende más. En Neiva, cada vez más tenderos se están dando cuenta de que el orden, la limpieza y una buena exhibición pueden hacer la diferencia entre que el cliente compre solo una gaseosa o salga con el mercado completo.
“Cuando uno organiza bien, todo se ve más fácil, más limpio y la gente confía. Si no encuentran lo que buscan rápido, se van”, dice Carlos muños, tendero del barrio Alfonso López.
¿Qué ve el cliente primero?
El recorrido visual del cliente comienza apenas pone un pie en la tienda. Por eso, expertos en marketing recomiendan ubicar los productos de mayor necesidad y compra impulsiva a la altura de los ojos, como dulces, snacks, gaseosas, detergentes o productos de panadería.
“Aunque las personas siempre llegan con la claridad de lo que van a comprar, suele pasar que terminan llevando una que otra cosa de más que recordaron no tener en la casa, ahí es cuando la organización de los productos toma protagonismo” comenta Samuel Restrepo, estudiante de Marketing.
Tip: Coloca los productos de mayor rotación a la entrada y los de mayor rentabilidad a la vista directa del cliente.
Distribución y limpieza
Un pasillo despejado, estanterías ordenadas por categorías (aseo, granos, snacks, bebidas, etc.), y vitrinas organizadas evitan pérdidas, errores y aumentan la eficiencia. Además, generan buena impresión y fideliza. “Cuando hice una limpieza general y reorganicé por colores y tamaños, la gente me decía que parecía una tienda nueva. Desde ahí noté que vendía más arroz, más panela, hasta más papas”, comenta Yaneth Oliveros, tendera del barrio Ventilador.
Uno de los errores más comunes en tiendas pequeñas es no poner los precios. Según la Superintendencia de Industria y Comercio siempre se debe indicar el precio de todos los productos que se ofrecen en una tienda, ya sea en el producto mismo o en una lista visible. El consumidor debe poder ver con claridad cuál es el monto de dinero que debe pagar por cada producto. La visibilidad de los precios es un derecho del consumidor y mejora la experiencia de compra, para esto puedes usar carteles claros, visibles y resistentes a la humedad.
Si está dentro de tus estrategias comerciales, crea combos o promociones ubicándolos juntos: por ejemplo, arroz + aceite + lentejas. Así facilitas la decisión del cliente. También puedes usar “zonas calientes”, es decir, puntos donde hay más paso de personas para ubicar los productos de impulso como chicles, dulces o encendedores.
Recuerda que una tienda organizada vende más, ahorra tiempo y mejora la imagen del negocio. No se necesita dinero para empezar a organizarla, solo voluntad, limpieza y observar qué prefieren tus clientes.



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